Parece que sí, según este artículo leído en el sitio literario "Papel en blanco". Quizás más de uno de ustedes, lectores invisibles, recuerda los primeros relatos que nos leyeron o contaron cuando éramos niños. Puede que esas experiencias tempranas delinearan nuestra inclinación hacia determinado tipo de lectura. Pues, ahora sabemos, nuestros hijos "pueden ser sensibles a la estética incluso en el interior del claustro materno," por lo que no es descabellado -como ya se sabe respecto a la música- leerles cuentos antes de que nazcan.
Los psicólogos que han investigado el asunto afirman que no se trata de que los niños entiendan realmente lo que se les lee, sino que perciben el ritmo característico de una narración u otra, lo que influirá en sus futuras preferencias.
No dejen de leer el artículo completo.
Parte I.
Parte II.
jueves 24 de febrero de 2011
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