lunes 9 de noviembre de 2009

El blog de Pedro Mir


En un mensaje al grupo Abecedario, el presidente de la Cámara Dominicana del Libro, Tomás Castro Burdiez, anunció que esa entidad se unió a otras organizaciones culturales para rendir tributo al Poeta Nacional.
Como parte de dicha iniciativa se abrió un Blog dedicado a perpetuar la vida y obra de Pedro Mir. Tiene poco tiempo. Ya se puede ver videos, biografía y fragmentos de la obra del autor, quien quizás nunca soñó con tener su propio espacio en la blogósfera.

http://poetapedromir.blogspot.com/


jueves 29 de octubre de 2009

Una palabra: ramera

Hacia fines de la Edad Media, era costumbre en España colgar un ramo en la puerta de las tabernas para indicar que no se trataba de viviendas particulares y llamar de esta manera la atención de los clientes (v. cliente).

Las prostitutas, así como hoy ocultan sus negocios haciéndolos pasar por casas de masajes, en aquella época los disimulaban colgando en su puertas un ramo, como si se tratara de tabernas. Por esa razón, las comadres empezaron a llamarlas rameras, una palabra que les sonaba más púdica que prostituta. Este vocablo aparece registrado por primera vez en español a finales del siglo XV, como, por ejemplo, en La Celestina (1499), de Fernando de Rojas:

"Esta mujer es marcada ramera, según tú me dijiste, cuanto con ella te pasó has de creer que no carece de engaño. Sus ofrecimientos fueron falsos y no sé yo a qué fin."

(Colaboración de J. Luis, grupo Utopistas de Yahoo).

miércoles 21 de octubre de 2009

La montaña, cuento invitado

Enrique Anderson Imbert

El niño empezó a treparse por el corpachón de su padre, que estaba amodorrado en la butaca, en medio de la gran siesta, en medio del gran patio. Al sentirlo, el padre, sin abrir los ojos y sotorriéndose, se puso todo duro para ofrecer al juego del hijo una solidez de montaña. Y el niño lo fue escalando: se apoyaba en las estribaciones de las piernas, en el talud del pecho, en los brazos, en los hombros, inmóviles como rocas. Cuando llegó a la cima nevada de la cabeza, el niño no vio a nadie.

-¡Papá, papá! -llamó a punto de llorar.

Un viento frío soplaba allá en lo alto, y el niño, hundido en la nieve, quería caminar y no podía.

-¡Papá, papá!

El niño se echó a llorar, solo sobre el desolado pico de la montaña.


Tomado de: www.ciudadseva.com.

domingo 11 de octubre de 2009

El mejor momento del día para Stephen King


Después del anochecer es lo nuevo de Stephen King. Fiel a su estilo, reúne una colección de catorce relatos tan asombrosos como escalofriantes que según las críticas "te obligarán a dormir con la luz encendida".

Hace poco me dí cuenta de que muchas películas que he visto o escuchado mencionar parten de una obra de SK. Por ejemplo Dolores Claiborne ó 1408. Sí he leído muchos de sus cuentos, incluyendo uno que aparece como parte de este nuevo libro: "El gato del infierno".

Admiro la forma en que este autor puede transportarme, como lectora, a escenarios de hechos asombrosos sin parecer repetitivo entre una obra y otra.

En la ciberpágina de Random House se puede descargar una primera parte del libro. Recomiendo la presentación del autor; esperaré para leer el primer relato, Willa, después del anochecer.